Relación del adolescente con los padres
La actitud y el comportamiento de los adolescentes siempre a creado conflictos generacionales originados por el y los adultos.
Generalmente cuando los hijos entran en la adolescencia la organización en el ámbito familiar sufre un desajuste.
La adolescencia constituye la etapa decisiva de la separación gradual de padres e hijos.
La crisis familiar que sobreviene, es una etapa normal del desarrollo, no una tragedia, es necesaria para la afirmación de la identidad del adolescente. Esta situación puede agravarse por la actitud de los padres.
Los padres ocupan un lugar muy importante en la vida de los adolescentes, no solo en lo material sino también en lo afectivo.
El adolescente se encuentra en un continuo conflictoentre el deseo de ser independiente de sus padres y al darse cuenta de todo lo dependiente que es en realidad.
Hay tres elementos básicos en el adulto que hacen conflictiva la relación padre-adolescente:
•Los padres generalmente, considera a sus hijos una prolongación de sí mismos.
Intentan hacer adoptar al adolescente la conducta que a ellos le agrade, y si ese deseo no se cumple los padres se sienten ofendidos. Están convencidos de que intentan cambiar al joven por su propio bien, pero inconscientemente buscan que su hijo responda al ideal que ellos marcan.
•El hijo representa un ser con múltiples posibilidades para su futuro. Ven al adolescente como una posibilidad real para cumplir metas e ideales que ellos no alcanzaron.
•Los adultos recuerdan las etapas criticas de la adolescencia para provocarles sentimientos dolorosos. Recuerda episodios adolescentes, pero no los sentimientos al joven pues son experiencia de esta etapa no esta consciente y por otro lado existe la tendencia inconsciente a negar la problemática adolescente para poder conservar reprimida dicha etapa.
Es importante que los padres orienten a sus hijos
En muchos casos es provechoso que haya conflictos y tensiones para un desarrollo sano que la ausencia de ellos.
Los padres autoritarios o las madres hiperprotectoras dificultan el proceso de identidad en el joven.
El padre autoritario es el que impone su voluntad sin dar explicaciones, y esto al adolescente no lo satisface, por lo que se vuelve rebelde.
Las madres hiperprotectoras suelen ser asfixiantes, pueden llegar a formar un adolescente temeroso, apático y carente de iniciativa.

